Por Xavier Serbia
Detrás de las amenazas de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz para afectar el precio del petróleo y darle una estocada a la economía mundial en represalia por sus amenazas de embargo, esconden otra realidad: Irán sufriría las consecuencias y más que los demás.
Crece la batalla verbal
"Si ellos [el oeste] imponen sanciones a las exportaciones petroleras iraníes, entonces ni una gota de petróleo pasará a través del estrecho de Ormuz" así amenazó Muhammad Reza Rahimi, primer vicepresidente iraní.
Aunque en el pasado oficiales iraníes han amenazado cerrar el tráfico de petróleo a través del estrecho, los comentarios de Rahimi son los más fuertes de un líder político de alto rango. El tono es una muestra clara de la sería tensión entre Irán y el oeste.
Y para colorear la guerra sicológica, el almirante iraní Habibollah Sayyari dijo en televisión iraní que cerrar el estrecho "es más fácil que beber un vaso de agua" y que al momento no es necesario cerrar el estrecho ya que tenemos el golfo de Omán bajo control y podemos controlar el tránsito.
El oeste no se quedó callado. "Interferir con el tránsito de buques a través del estrecho de Ormuz no será tolerado" esto lo dijo George Little el secretario de prensa del Pentágono. Francia también se unió a la pelea verbal. "Todos los barcos, no importando que bandera llevan, tienen el derecho de tránsito" dijo el portavoz de la cancillería francesa Bernard Valero.
Estos enfrentamientos verbales suceden mientras las fuerzas navales iraníes llevan ensayos militares en aguas internacionales cerca del estrecho. Aunque, según reportes de la agencia AFP, dos buques de guerra, un portaviones y un buque lanza misiles, cruzaron el estrecho sin incidentes. Un portavoz de la quinta flota, dijo que se condujo el pase como había sido planificado y como transito rutinario. Además reportaron que no hubo fricciones con la flota naval iraní.
El problema de fondo
Las amenazas iraníes de bloquear el estrecho de Ormuz es a consecuencia que el país enfrenta un posible embargo en la exportación de petróleo en respuesta a sus alegadas ambiciones nucleares.
Cierto que este enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos —incluyendo aliados- ya viene de tiempo. Pero se exacerbó el pasado 8 de noviembre cuando la Agencia Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas publicó un reporte donde sugiere que Irán ha estado procurando equipo y conduciendo pruebas con el propósito de desarrollar un programa de armamento nuclear.
Las repercusiones económicas no se han hecho esperar. Reino Unido congelo $1,6 mil millones de dólares en activos, prohibió relaciones con bancos iraníes y corto relaciones diplomáticas después del incidente en la embajada británica en Irán. El Presidente de Estados Unidos aprobó el "National Defense Authorization Act" que penaliza a las instituciones financieras extranjeras que hagan negocios con el banco central iraní.
Francia, Alemania e Inglaterra están buscando el consenso para lograr un embargo petrolero a Irán. Los ministros de relaciones exteriores europeos tienen en su agenda discutir el embargo el próximo 30 de enero del 2012. Todavía no hay consenso.
Irán niega todos los cargos diciendo que el programa es para propósitos pacifistas. La idea del programa nuclear es para generar energía y para tratar pacientes de cáncer. El pasado 1ero de enero una agencia de noticias de estudiantes iraní cita que la agencia nuclear iraní anunció que científicos de este país lograron producir la primera barra de combustible nuclear - parte necesaria dentro del ciclo de producir energía nuclear- y que la insertaron en el reactor. Lo que no queda claro si se insertaron con balines de uranio o no. Esta noticia salió días después que Irán propusiera una nueva ronda de conversaciones con los países más poderosos sobre el programa nuclear. La última, en enero del 2011 en Estambul, fue un fracaso.
Irán también pierde
El estrecho de Ormuz, que se localiza entre las costas de Omán e Irán, es una ruta estratégica de petróleo para el mundo. Cerca del 33% del petróleo que se transporta vía oceánica pasa por este estrecho. Un bloqueo interrumpiría la distribución petrolera lo que afectaría tanto a occidente como al mismo Irán.
Es cierto que Irán tiene los recursos para cerrar el estrecho temporalmente en caso de una crisis. Oficiales estadounidenses y reportes de expertos están de acuerdo. Pero lo que no dicen las amenazas de Irán es que si materializa su amenaza, pudiera afectarlo más a Irán que a sus adversarios
Todas las exportaciones marítimas iraníes pasan por el estrecho de Ormuz. El 80% de la exportación es petróleo que representa a su vez el 50% de los ingresos del gobierno. Además que la importación de gasolina, alimentos, productos de consumo pasan por el estrecho. O sea, cerrar el estrecho es cerrar la fuente principal de ingresos para el gobierno y afectaría el consumo interno con repercusiones en la economía.
Cerrar Ormuz afectaría a China. Cerca del 11% de petróleo importado por China proviene de Irán. Con una desaceleración económica, ¿le conviene a China un enfrentamiento bélico afectando sus intereses nacionales? Irán tiene presión porque no puede poner en peligro la economía china sin afectarse ellos mismos
Las amenazas de Irán son un buen ejercicio de retórica. Pero, un enfrentamiento armado por el estrecho de Ormuz sería un serio costo para el actual régimen en Teherán. No le conviene económicamente ni tiene la fuerza nuclear para evitar un enfrentamiento.
Cierto que la preocupación no esta en el estrecho de Ormuz sino en que el gobierno iraní se sienta acorralado por lo que pasa en su aliada siria y que se propague a levantamientos internos que lleve al gobierno a escalar el conflicto como defensa de su supervivencia.
Pero, el estrecho de Ormuz no es la amenaza principal.
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