Winston Churchill afirmaba que para el socialismo es virtud inherente el equitativo reparto de miseria. Efectivamente socialismo tiene que ver con escasez de bienes y servicios. Lejos de hacer ricos a los ciudadanos, el socialismo los mantiene en la pobreza. Según Ludwig von Mises, "el Gobierno no puede hacer rico al hombre, pero puede empobrecerlo".
Hago estos comentarios con motivo de la publicación de "Lápida, la gran hambruna china, 1958-1962", por Yang Jisheng. El libro narra la muerte de 36 millones de chinos, por escasa alimentación en el gobierno de Mao Zedong, cantidad que lo convierte en el mayor asesino en la historia de la humanidad, muy por encima de Stalin y Hitler. La revolución de Mao fue un fracaso, como han sido todas las revoluciones socialistas, incluyendo Cuba y Corea del Norte. En este último país, fallecieron aproximadamente 3 millones de personas en la década de los noventa. En la actualidad persiste la hambruna, por falta de alimentos. En África la hambruna ha cobrado más de 5 millones de personas por las equivocadas políticas de gobiernos socialistas.
Jisheng comenta que la hambruna fue acompañada de canibalismo, los aún vivos se comían a los fallecidos e incluso hubo asesinatos de los más débiles, sirvieron como alimento. El autor agrega que 40 millones de personas dejaron de nacer en la Gran Hambruna. Actualmente ellos harían falta. Por la política de un hijo por hogar, China tiene una población que envejece y amenaza el futuro crecimiento económico. Para Jisheng, Mao fue gobernante totalitario y causó la degeneración del carácter nacional del pueblo chino. Él obligó a los agricultores a producir para el Estado y como pago se les asignó una cantidad mínima de alimentos.
Algo similar sucedió en Cuba, cuando Fidel Castro obsesionado por producir 10 millones de toneladas de azúcar por año, envió a todos los trabajadores al campo. Nunca logró cumplir su meta, las cosechas fracasaron y la consecuencia fue el abandono de otras actividades productivas. La obra de Jisheng ha sido prohibida en China por existir todavía veneración a Mao.












