El Universo

La enorme diferencia entre el precio de los combustibles en el mercado interno y el internacional genera una gigantesca oportunidad de negocio para los contrabandistas. Nuestros políticos siempre dicen que estos subsidios no se pueden tocar porque estarían afectando a los más vulnerables, la competitividad de algunas industrias, etcétera. También temen que su gobierno se desestabilice si intentan eliminarlos.

Ahora bien, ¿qué tanto nos cuestan? Entre 1989 y 2017 el Ecuador ha gastado en dólares de hoy $ 54.429 millones en subsidiar los combustibles, la mayor parte de esto ($ 41.938 millones) en tan solo los últimos once años, debido al alza del precio de los derivados del petróleo. En dólares actuales, estos subsidios nos costaron el año pasado $ 116 por habitante, aunque han caído de la cima de $ 376 per capita a la que llegaron en 2011. También consideremos el peso que recae sobre la economía en general: en lo que va del siglo, el gasto total en subsidios a los combustibles ha consumido entre el 0,39% del PIB en 2002 y el punto máximo de 6,33% del PIB en 2011. En promedio, durante la última década hemos destinado 4,2% de nuestro PIB a subsidiar combustibles.